Aún quedan buscadores de tesoros que vieron en los contornos de Archena numerosas ánforas, objetos cerámicos y monedas de César Augusto y Tiberio. De gran valor arqueológico se han documentado en el Cabezo del Tío Pío el Ungüentario y la Falcata, si bien la pieza más excepcional es el Vaso Ibérico de Archena.
El testimonio más sorprendente es la Lápida de los Decuriones, hallada en 1758, que ilustra la escalera de acceso a los baños: «Caio Cornelio Carito y Lucio Heio Labo, duunvirus, en virtud de un decreto de los decuriones, dispusieron que se restauran las termas». La lápida no revela el lugar donde residían los duunvirus, mas lo lógico es que vivieran junto a las termas, cuya época de mayor esplendor podría cifrarse en torno a los siglos I y II de nuestra era.
El agua medicinal nace en la falda del Salto del Ciervo, a 122 metros de altitud. La temperatura en emergencia es de 52 grados y el caudal, constante, aumenta o decrece a tenor de las lluvias.
En la primavera de 1862 se inauguró la primera fonda o establecimiento de los baños, que contaba con 41 habitaciones, 43 bañeras de mármol en la planta baja y cuatro aparatos de chorros.
El Balneario de Archena es un paraíso termal y vegetal, también ameno y divertido, un bálsamo para el alma y el cuerpo. En torno a 500 personas se dan cita cada día en este balneario, al que han otorgado la Q de calidad en todos sus hoteles, en el legendario Valle de Ricote.
Gracias a su clima y vegetación, hace que su estancia no sólo sea beneficiosa para su salud, sino que se convierta en unas estupendas vacaciones.
Espaciotermalium, la nueva zona lúdico-termal, dispone de tres ámbitos: la piscina termalium, con dos piscinas de agua termal y gran variedad de servicios: cascadas, cuellos de cisne, jacuzzi, baños de burbujas, hamacas de hidromasaje, corrientes de agua, contracorriente, piscina de contrastes e infantil.
Otra opción envidiable es el Balneatermalium para la relajación y goce de masajes, saunas, piscinas para contracorriente, flotación, relajación, agua fría y el circuito de contrastes: pasillos, iglú y zona de descanso.
Las aguas termales del Balneario de Archena están indicadas contra reumatismos, secuelas traumáticas, dermatopatías, afecciones respiratorias y rehabilitación. El caudal es de 2.400 litros por minuto y la temperatura del agua en emergencia alcanza 52 ¼ centígrados. Tiene una capacidad de 800 a 900 agüistas/día y el personal especializado está compuesto por un médico, enfermeras y veinte bañeros. La galería termal consta de gabinetes individuales donde se aplican los servicios de baños (en piscina termal y en bañeras), duchas, instalaciones, pulverizaciones, aerosoles, estufas, lodos y masajes.
Uno de los mayores alicientes es el espacio termal activo con piscina cubierta o al aire libre, a una temperatura oscilante de 31 a 34 grados. Entrada a la piscina con chorros cervicales y lumbares, hamacas de agua, jacuzzi, natación contra-corriente, baños de burbujas y piscina infantil. El escenario es edénico. Bajas a la orilla del río, donde se espesa la alta arboleda, y en los bancos hablan en voz queda, entre macizos de flores cuyo aroma hace más sensual la estancia.
El marqués de Perinat
El Parque de los Baños es propiedad del marqués de Perinat, cuyo blasón figura en la puerta principal, el edificio consta de tres plantas, la última de ellas abuhardillada. Veinte hectáreas de palmeral y 7.000 mil ejemplares, amén de numerosos árboles y plantas autóctonas es el patrimonio del Parque de los Baños, propiedad del marqués de Perinat que en el siglo XIX formó parte del Balneario para recreo de los agüistas que utilizaban la estación termal.
En el corazón de esta huerta ajardinada y fragante se levanta una casa solariega del siglo XIX con la fachada pintada en ocre, ventanas inglesas de madera y un par de buganvillas bermejas que suben hasta el tejado y le confieren un aspecto de villa romántica.
Entre las frondas, próximo a la ribera del río, hay un pabellón de tenis de estilo modernista construido en 1910. En la década de los años cuarenta se eliminaron las pistas de tierra batida y, frontera a la vivienda, se habilitó una piscina y una pérgola junto al solarium.
Al igual que este pabellón de tenis, otras dos viviendas de antiguos aparceros han sido restauradas y acondicionadas para turismo rural, con el propósito de buscar alternativas complementarias a la explotación agrícola, preservar la arquitectura rural del siglo XIX, dar trabajo a parados del término, hacer una oferta alternativa a la del Balneario de Archena e integrar en la red europea de turismo rural una de las fincas privadas más singulares de la comunidad murciana, especialmente en la parte baja, en la otra orilla del Balneario de Archena, un paraje de excepcional belleza y valor medioambiental.

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07/02/2012







